Un viaje por uno de los procesos de pago online más terroríficos del mundo.

En ocasiones te encuentras con esos procesos de pago online que parece que lo que realmente quieren no es que pagues online, sino que sufras y que te vayas de ese sitio web amargado, desesperado y con una considerable ración de mala baba encima. Todos conocemos esa sensación y todos hemos navegado por sitios web de este estilo.

El proceso de pago, algo crítico y que debería ser lo más sencillo y agil posible en cualquier comercio electrónico, puede convertirse en una experiencia peor que una tortura medieval.

Imagen de una tortura medieval. mejor que algun proceso de pago online

Aquí vemos a un usuario de este proceso de pago online, que es torturado por los inventores del sitio web en cuestión.

En lo que a un servidor se refiere, el proceso de pago online más largo, tortuoso y doloroso al que me he enfrentado ha sido el de nic.es para el pago de las renovaciones de dominios .es. Hasta tal punto es un proceso de pago propio de las mazmorras de Mordor que dejé de comprar dominios .es a través de Red.es, así de claro.

Estas capturas son de 2011, y desconozco si habrán cambiado o no el proceso de pago, pero así era el proceso de pago online en red.es hace unos meses. En cualquier caso, siga online o no, es un ejemplo excelente de como NO hacer las cosas. Venid amigos, venid a este maravilloso mundo de sufrimiento en un pago online.

Para ponernos en situación, previamente al acceso al proceso de pago online propiamente dicho, debes acceder con tu user y password a la zona de usuarios (lo que ya es una odisea en sí) y, desde allí, solicitar la renovación y pago del dominio en cuestión.

Esta operación que vais a ver aquí resumida de manera gráfica se hizo para pagar la friolera de 32 €. Bienvenidos al mundo del terror de los procesos de pago online antiusuarios.

Nuestra aventura comienza aquí:

Pago online torturador – Paso 1:

Una vez hemos accedido como usuarios y hemos solicitado renovación y pago de dominio, la web nos presenta una pantalla indicándonos el importe a pagar, 32 €, y con dos opciones bastante peculiares: “Aceptar los datos del formulario de pago” y “Ver petición” (¿Qué petición?). Optamos por la primera opción, y recordemos que lo que yo quiero hacer es PAGAR. Tan sencillo como eso.

Pago online torturador – Paso 2:

Tras aceptar los datos del formulario de pago, el sitio web me da tres opciones: “Ver petición” (de nuevo), “Conectar con el sistema de pago VIAPAGO” o “Conectar con el sistema de pago de AEAT”. Como podeis ver, opciones superintuitivas que me ayudan como usuario a cumplir mi objetivo de PAGAR. Eso sí, gracias a esta pantalla descubrí lo que es la AEAT, ya que yo no la conocía así. De estas tres opciones, elijo la opción de pago VIAPAGO.

Pago online torturador – Paso 3:

Tras elegir VIAPAGO, el sistema me permite escoger entre dos opciones más, que son el tipo de pago: “Adeudo en cuenta” (que en ningún momento se explica que es ni que supone) o una variedad de 4 métodos de pago agrupados en una sola selección, YEAH!… recordemos, amigos, que lo que quiero es PAGAR!!! Por tanto, le doy a “Continuar” tras marcar la opción de múltiples opciones de pago.

Pago online torturador – Paso 4:

Aquí ya se inicia la conexión con VIAPAGO, presentado de una manera que parece que nos vamos al espacio exterior. La opción de pagar, que es “Realizar pago”, palidece ante las opciones de los manuales de pago… un manual para explicar como pagar… WTF! En fin, le doy a “Realizar pago”.

Pago online torturador – Paso 5, ¿5?, si, cinco:

El paso 5 me lleva a una interesantísima pantalla con varias opciones superutiles, entre las cuales elijo “Continuar pago”, ya que lo que yo quiero hace rato es PAGAR!

Pago online torturador – Paso 6, y seguimos:

El paso 6, que casi me lleva a la locura, me ofrece, una vez más varias opciones de pago. Y eso que yo creía haberla escogido previamente, pero parece que va a ser que no. Entre otras opciones tengo banca electrónica particulares, empresas, etc. Finalmente escojo “Via tarjeta”, tras estrujarme los sesos mucho.

Pago online torturador – Paso 7. Has leido bien, paso 7:

El paso 7 me conduce a una pantalla que debería haber visto hace mucho, para introducir datos de tarjeta y que por primera vez incluye la rotulación “Pagar”, que es la opción que llevo intentando hacer desde hace muuuuuuchos minutos ya, amiga web torturadora.

Pago online torturador – Paso 8, sí, sí, PASO 8, así en mayúsculas:

El paso 8 me dirige a la verificaciónd e comercio electrónico seguro, superutil para pagar un pastizal de 32 €. Tras validarme en mi banca electrónica, llego al siguiente paso.

Pago online torturador – Paso 9. Como lo oyes amigo, paso 9, con dos cojones:

Y sí, amigos, finalmente, sí, SE ACABÓ! HAS PAGADO 32 EUROS! YEAH!

Creo que sobra cualquier comentario sobre este proceso. No se trata de usabilidad ni de diseño, se trata de hacer las cosas con un mínimo de lógica, nada más.

De cualquier forma es un ejemplo que ilustra y enseña mucho y demuestra que, cuando tus habichuelas no dependen de tu capacidad de vender online, puedes hacer los procesos de pago todo lo tortuosos que quieras… total, lo tienen que hacer les guste o no. Si nic.es recibiera sus ingresos exclusivamente de este sencillísimo proceso de pago online, no creo que haga falta decir donde estaría, ¿no?

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  1. Samadel Ding Dong’s avatar

    Jajajajaja! Me escojono con tu exasperación creciente a cada paso. Hasta yo he sufrido. Totalmente de acuerdo contigo. En 2012 y la administración a estos niveles… Creo que existen tiendas online prefabricadas a razón de 400 euros/año que tienen una integración con un TPV mucho más sencilla y en 3 pasos.

  2. Manuel Vicedo’s avatar

    Hombre, has elegido uno de los sitios menos usables en toda España… si hasta el proceso para ver el WHOIS de un dominio es tortuoso, ¿por qué no iba a serlo el de la plataforma de pagos?

  3. Karin’s avatar

    Madre mía. He sufrido y todo con los 9 pasos…

    Yo lo he vivido también en carne propia en otros sitios, con la diferencia que he tenido la opción de coger y decir “mejor me busco otra web, que esta me da mal rollito” , me busco otra empresa que venda lo que busco y en la que pueda pagar sin pensar ni meditar…ya que sabemos que una compra tiene mucho de impulsibidad.

    Tantos pasos, a mi en particular, me hacen plantearme cosas como “mmm, esto se está volviendo complicado, ¿será una señal del universo porque será mejor que no lo compre?” “¿de verdad necesito este producto?” etc.

    Para mi, un proceso de pago en internet debería tener un máximo de 3 pasos.

    En fin!! me ha gustado mucho el artículo, enhorabuena he disfrutado leyendo :)

  4. Dani’s avatar

    Me he partido de risa. ¡Muy buen Ricardo!.

    Es cierto que la página de NIC es de lo peor.

  5. Javier Ferraz’s avatar

    En realidad es un oscuro subterfugio para que actives la renovación automática y asi te evites Las 9 Pantallas del Terror!

    Piénsalo, seguro q se te ocurre algo malvado… :)

  6. Antonio Serrano’s avatar

    Lo que yo aquí bastante mal es la pasarela de pago del banco Santander, que ocupa la friolera de cinco pasos. Debería de ser capaz de recibir parámetros, etc. (posiblemente los tenga y sean los programadores del ministerio los que no sepan utilizarlos) para que te llevase directamente al paso de meter el número de tarjeta y darle ok.

  7. angel’s avatar

    Ja ja….Qué bestias.
    Yo en particular me traumatizo cuando quiero comprar un billete de avión en la web de Ryanair…..Por cierto, un diseño web muy cuidado también.

    Mamma mía……Miedito da.

    Bueno, y en RENFE, más de una vez me he quedado pillado en medio del pago.

  8. kyoZuto (Jaime)’s avatar

    magnífico! el mejor manual de lo que no hay que hacer! auténtico!